Escuchate esto! Por Damian Hueso Casanova

El disco que elegí para compartir con Uds. es "Beware of the dog" de Hound Dog Taylor.
Un verdadero personaje nacido en Natchez, Mississippi por 1915 y fallecido en Chicago en 1975 enfermo de cáncer. Aunque bien pudiera haber muerto en alguna de sus riñas de borrachos en las q muchas veces terminaban intercambiando balas.
El sombrero y su revolver eran infaltables en sus salidas...
En el año 1942, Hound Dog llega a Chicago, escapando de su Mississippi natal, perseguido por el Ku Klux Klan. Alli es donde conoce gran cantidad de músicos y comienza a desarrollar su particular estilo: sin Bajo; solo dos guitarras y batería.
Mayormente tocando slide. De sonido "mugroso" y "desprolijo", pero con una energía electrizante! Asi sonaban "The Houserockers", cuyo batero era Ted Harvey (Elmore James).
Este disco me hace sentir q sus shows eran una verdadera fiesta y realmente dan ganas de estar ahi aullando o intercambiando frases a los gritos con los musicos, como podran escuchar...
Fue editado en 1975, un año después de su muerte por el sello Alligator.
Importante: Alligator fue creado por un visionario productor especialmente para grabar el primer disco de Hound Dog en 1971. Luego grabo "Natural Boogie" en 1973.

Disfrútenlo!






Damian "Hueso" Casanova, Baterista.
Formo parte de "La Rusa", banda de Rock & roll y blues entre 1995 y 2006, grabando 2 discos (Cueste lo que Cueste y Purasangre) y un tercero en vivo en su ultimo show con la banda.
Es integrante del trío del guitarrista Jorge Senno, con quien grabo "Un Blues desde el fin del mundo" donde participan, entre otros Ciro Fogliatta, Claudia Puyo, Claudio Gabis y Rocambole.
Entre 2006 y 2008 Integra Los Romeos, con quienes presenta el disco "Pasaporte".
Es con el guitarrista Matias Cipiliano, con quien comparte diferentes formaciones y proyectos: La Dynamo, Ciro Fogliatta, Living Swing Trio, etc.
También se dedica a la docencia. Tiene a cargo los talleres de batería de la escuela Germinarte y da clases en la Escuela de Blues del Collegium Musicum de Bs. As.

Escuchate esto! Por Leo Caruso

El encuentro que se produjo en América del Norte de dos culturas -la africana (de los esclavos traídos al nuevo continente) y la europea (de los colonos anglosajones)-, generó una cantidad de formas y estilos, por la unión de sus disímiles sistemas musicales, que a pesar de sus contrastes estéticos, conformaron una música de una sonoridad diferente a la que Occidente estaba acostumbrado: el blues, el genero que influenciaría a toda la música popular del siglo XX.
Tal vez por esa condición de género surgido de dos culturas distintas y capaz de soportar todo tipo de metamorfosis, es que en la Argentina de la década del ’60, pudo surgir un grupo musical que decidió expresarse por medio del blues, pero en su propio idioma y con una lírica propia.
Una vez más, el blues, en su doble condición de forma y género, permitía interpretar las penas, las ansias, la rebelión y las novedades a una nueva generación de músicos, esta vez, del extremo sur de América.
Manal, es el primer grupo argentino de blues en español; nacido en esa Buenos Aires de 1967, que vivía la dicotomía entre una ambición cultural que trataba de captar todas las nuevas tendencias internacionales y una moral imperante represiva y pacata. A la vez, es uno de los iniciadores del movimiento de rock en español, junto con Moris Birabent y Los Beatniks, Tanguito, Litto Nebbia y su grupo Los Gatos. Hasta 1967 los grupos llamados “beat” o de rock sólo se expresaban en inglés.
Formado por Claudio Gabis (guitarra, órgano y piano) Javier Martínez (batería y voz) y Alejandro Medina (bajo), Manal consigue un sonido único, plasmado en esta primera placa que vio la luz en febrero de 1970.
El disco fue editado por “Mandioca, La Madre de los Chicos” el sello independiente creado por el editor de libros Jorge Alvarez, como respuesta a los sucesivos rechazos a los demos de Manal por parte de las grabadoras de la época. Más tarde, RCA cambiaría radicalmente de opinión.
Lo que van a encontrar son siete temas sumergidos dentro del blues, y el rhythm and blues, por momentos tocando los filos del jazz y el tango.
Es el disco que contiene los clásicos “Jugo de Tomate”, “Avenida Rivadavia”, y “Avellaneda Blues”; los destaco -y en particular este último-, porque definen la estética de lo que bien podríamos catalogar como blues urbano argentino.

Postales argentinas en blanco y negro.
Vía muerta, calle con asfalto siempre destrozado.
Así canta en “Avellaneda Blues” Javier Martinez, -mientras marca un preciso groove, casi jazzistico-, esta maravillosa letra que escribió para la música de Claudio Gabis. Define el sur del conurbano bonaerense con el mismo espíritu de un aguafuerte de Quinquela Martín. La guitarra de Gabis contrapone, por momentos como Charlie Christian o como T-Bone Walker, al meticuloso trabajo del bajo de Medina.
Con un sonido impresionante, logrado con los limitados medios de ese momento en los estudios TNT, esta placa nos trae una maravillosa pintura de época.
…Luz que muere, la fábrica parece un duende de hormigón
y la grúa, su lágrima de carga inclina sobre el dock…
… Y los obreros, fumando impacientes, a su trabajo van.
Sur, un trozo de este siglo, barrio industrial.
La canción describe una escena de madrugada en la zona del cordón industrial de Buenos Aires, en la época que todas esas fabricas estaban en funcionamiento y se trataba de un verdadero barrio industrial. Irónicamente, hoy sólo queda el esqueleto de esa realidad; el cordón industrial, es una de las zonas de mayor pobreza y abandono, un tremendo reflejo de la sucesión de tragedias que vivió este país.
En síntesis: Escuchen este disco, no pierdan la experiencia de apreciar algo de lo mejor de nuestro blues, parido de las almas de tres muchachitos que no superaban los 24 años, con mucha creatividad, madurez y Jugo de Tomate Frío en las venas para echar a correr la rueda que echaron a correr.




Fuente: http://sacudiendo-la-colina.blogspot.com/


Pass: somospacifistas

Leo Caruso -pianista, vocalista, compositor y arreglador- comenzó su carrera profesional a los 19 años, como pianista de Marikena Monti; trabajó como arreglador y sesionista con varias figuras del rock local (Pelvis, Orions Beethoven, Lalo de los Santos), y colaboró en varias producciones discográficas.
Fue columnista de la revista El Musiquero; actualmente, compone bandas sonoras para producciones de cine -ficción y documental- americanas y europeas. Es docente de la Escuela de Blues.
En 2009 fue el pianista del bluesman de Chicago Lorenzo Thompson, en su gira por Argentina, junto a la banda de Daniel Raffo, King Size.
Lidera CLUB MONDRIAN, trío de blues/jazz, que próximamente presentará su álbum debut.

Agenda Octubre Blues en Movimiento en Contacto

Para promover a las bandas y a las actividades de Blues en Movimiento en Contacto Pubc@fe, se hace un volante que circula por distintos lugares de la ciudad. Músicos de amplia trayectoria dentro del Blues y también las bandas nuevas tienen su espacio en los viernes de Blues.
También la invitación a los domingos de Blues.